Contar con una tarjeta de crédito se ha convertido casi que en una necesidad para millones de personas en nuestro país.
Por eso, los diferentes bancos que operan en el territorio nacional constantemente están innovando respecto a estos productos, los beneficios, sus dinámicas y hasta los costos.
(Vea también: Avisan a trabajadores con cuenta de ahorros en Banco de Bogotá: hay movida para su dinero).
Este es el caso de Banco de Bogotá, entidad que en su página web detalla cómo funciona la tarjeta de crédito Gold y cuáles son los pormenores de este plástico en particular.
Esta tiene una cuota de manejo de 0 pesos en los primeros 6 meses y desde el séptimo mes tiene un costo de 36.900 pesos, de acuerdo con lo informado por el banco en su plataforma oficial.
En cuanto a los beneficios que suma, esta tarjeta incluye puntos, protección de compras, garantía extendida y demás elementos llamativos.
Si quiere ver cuánto cuesta esta y otras tarjetas del banco, solo debe ingresar en este enlace y allí verificar cuáles son las que le llaman la atención por sus necesidades específicas.
Por qué bancos cobran cuota de manejo a clientes
Los bancos cobran una cuota de manejo por las tarjetas de crédito debido a los costos asociados con la administración, mantenimiento y operación de estas. Emitir y gestionar una tarjeta de crédito implica una serie de procesos complejos que requieren inversión tecnológica, infraestructura de seguridad y servicios de atención al cliente.
Desde la creación de la cuenta hasta la entrega física de la tarjeta, pasando por la verificación de antecedentes crediticios y la evaluación del perfil financiero del cliente, todo esto implica costos que el banco debe recuperar.
Para qué se usa dinero de la cuota de manejo en bancos
Una parte importante de la cuota de manejo también cubre los servicios tecnológicos que garantizan la seguridad de las transacciones. Los sistemas antifraude, que analizan en tiempo real millones de operaciones para identificar comportamientos sospechosos, requieren constante actualización y vigilancia.
Además, mantener las plataformas digitales, aplicaciones móviles y sitios web donde los usuarios consultan y gestionan sus tarjetas también genera gastos de desarrollo y mantenimiento.