Cretora Biggerstaff, una mujer de 106 años originaria de Texas, ha expresado su frustración por las dificultades que enfrenta al viajar por aeropuertos de Estados Unidos. A pesar de contar con una identificación válida del estado de Texas que cumple con los estándares de seguridad, afirma que el personal aeroportuario cuestiona repetidamente su edad y capacidad para viajar.Biggerstaff, quien realiza viajes dos veces al año a Gainesville, Florida, junto a su hija, sospecha que los sistemas informáticos de las aerolíneas no están preparados para procesar edades superiores a 100 años.