La oración es la herramienta más poderosa en la que muchos cristianos encuentran refugio para encontrar salidas a sus posibles inconvenientes en diferentes frentes de la vida. La tradición cristiana reconoce la intercesión de los santos como un medio de obtener ayuda espiritual y protección.Uno de los santos a los que las personas suelen encomendar su oración y sus pedidos es San Cipriano, que fue un destacado obispo en el siglo III y conocido por su firme defensa de la fe cristiana en tiempos de intensa persecución.