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El reto de encontrar a un millón de colombianos que no tienen identificación
Nazly Tatiana Ortiz Landecho
22 de diciembre 2024 , 12:00 a. m.
22 de diciembre 2024 , 12:00 a. m.
El reto de encontrar a un millón de colombianos que no tienen identificación
A la fecha, la Registraduría ha realizado 842 jornadas de identificación en 302 municipios del país.
Tatiana Ortiz Landecho - Periodista externa ACE
Pasaron 20 años para que Cristian Andrés Panameño, oriundo de la zona rural de Puerto Merizalde, supiera lo que es tener tarjeta de identidad y cédula de ciudadanía. Nunca acudió al médico y apenas cursó hasta primaria, todo por cuenta de la falta de identificación y a, como él señala, las gracias de Dios para no enfermar de gravedad.
Bien sea a lomo de mula, en lancha, avión o tras extenuantes caminatas, unos mil funcionarios de la Registraduría Nacional recorren diariamente el país para llegar a las zonas más recónditas y profundas entregándoles documentos de identificación a los colombianos como el joven Andrés, que por tanto tiempo han permanecido sin identidad, casi que inexistentes, en el territorio nacional.
Es la primera vez que el Estado realiza un plan de identificación masivo. Se trata de la Ruta de la Identificación, una estrategia de la Registraduría con la que buscan a los más de un millón de colombianos que actualmente no cuentan con registro civil de nacimiento, tarjeta de identidad o cédula de ciudadanía, para identificarlos y así garantizarles un derecho fundamental tan importante como la salud, la vida o la educación: la identidad.
“En febrero de este año comenzó la Ruta con la que hemos llegado a los lugares más periféricos del país y donde habita, principalmente, población campesina, afrodescendiente e indígena. Si la Registraduría no llega a estos lugares, las personas nunca van a poder tener un registro de identificación que, además, es la puerta de entrada a los demás derechos fundamentales de una persona”, explicó Hernán Penagos, registrador nacional del Estado Civil.
A la fecha se han realizado 842 jornadas de registro civil e identificación en 302 municipios de los 32 departamentos del país como Guainía, donde luego de un recorrido en lancha de más de tres horas desde Puerto Inírida hasta la comunidad de El Venado, la Registraduría logró por primera vez la identificación de cerca de 310 personas que nunca han tenido un registro civil. También han atravesado el Océano Pacífico, han salido a mar abierto y navegado por el río Naya, en medio de manglares, para arribar al corregimiento de Puerto Merizalde en Buenaventura y lograr la identificación de un poco más de 700 personas que, incluso, en 57 años de vida nunca han sido registradas.
“Las personas no se registran porque el Estado no ha llegado a darles esa oportunidad y porque son personas que han vivido en lugares tan apartados del país que no tienen mucho contacto con los centros poblados. Ahora bien, para estas personas trasladarse de un lugar como Puerto Merizalde al sitio más cercano para hacer un registro, les puede costar un millón de pesos, porque los traslados son absolutamente costosos”, señaló el registrador.
Deserción escolar
La falta de identificación también se ha vuelto una piedra en el camino de la educación de los niños y jóvenes en Puerto Merizalde. Así lo relata Yuli Patricia Rodallega, docente del corregimiento, quien asegura ver a diario cómo los adolescentes se estancan profesional y laboralmente por no contar con un documento de identidad que les permita certificar sus estudios, notas académicas y así acceder a un título de bachiller.
“Nuestro reto como docentes es brindarles la educación y hacerles el seguimiento al proceso educativo de cada alumno, aún sin el documento de identificación nosotros no podemos cerrarles las puertas al estudio. Sin embargo, tengo niños de 7, 8, 9 años que no cuentan con su tarjeta de identidad y, por tanto, no puedo ingresar las notas ni los datos de los estudiantes al Simat (sistema integrado de matrícula). Entonces, cuando llegan a la mayoría de edad no pueden ni presentar el examen de Estado, ni acceder a una universidad, por lo que hay mucha deserción escolar”, explicó Yuli.
Trasladar los equipos para tomar huellas dactilares es uno de los mayores retos.
Registraduría Nacional
La logística
Además del personal, entre los que se incluyen operadores, técnicos en sistemas y hasta bacteriólogos, en caso de que las personas no sepan su tipo de sangre, para adelantar estas jornadas de inscripción en el registro civil, la expedición de tarjetas de identidad y cédulas de ciudadanía, así como la entrega efectiva de los documentos de identidad a los beneficiarios se requiere de una logística “monumental”, como lo describe el registrador.
Son cerca de 6 robustos equipos tecnológicos y herramientas que deben trasladar en cada jornada, como antenas satelitales, planta eléctrica, el Sistema de Registro Civil Web, el equipo que permite la captura de huellas dactilares, fotografía y datos biográficos de las personas; y el Morpho tablet, equipo para la entrega de la tarjeta de identidad y la cédula de ciudadanía.
“Es una logística monumental la que tenemos, en traslado de equipos y personal. Contamos con unas 30 personas en cada jornada, además de un equipo en Bogotá, quienes al momento de hacer el registro civil de las personas cruzan la información en tiempo real con unos 80 millones de datos de registro civil de las personas y así establecer si fueron registrados en el pasado o que no aparezcan con doble identificación o suplantación”, detalló el funcionario.
En apenas 10 meses de trabajo ya han logrado 100.148 trámites: 4.233 registros civiles, 7.354 tarjetas de identidad y 88.561 cédulas de ciudadanía, los cuales han beneficiado a diferentes poblaciones, entre las que destacan víctimas del conflicto armado, con 35.825 personas atendidas; indígenas, 24.784; y población vulnerable, con 13.677 atenciones.
Identificación, un derecho olvidado
3 PREGUNTAS A:
Hernán Penagos, registrador nacional del Estado Civil.
Registrador nacional del Estado Civil, Hernán Penagos Giraldo.
MAURICIO MORENO
-¿Cuáles son los grandes desafíos para darles identificación a todos los colombianos?
Lo más retador es, sin duda, encontrar a la población que no cuenta con identificación, porque se trata de personas que no están en el censo electoral, tampoco en el censo poblacional, ni mucho menos en los censos territoriales de los municipios. El segundo reto es llevar toda la tecnología, los equipos y el capital humano a esos lugares, pues a veces hay que caminar largas distancias, ir a lomo de mula o, incluso, hemos tenido funcionarios que se han tenido que trasladar en vehículos durante 15 y 20 horas para llegar al lugar de la de la jornada y quedarse hasta 15 días durmiendo en la selva o en el desierto. Y el tercer gran reto es lograr agrupar a todas las personas en las jornadas masivas, especialmente porque en estas poblaciones hay niños, jóvenes con hijos en brazos que deben caminar horas para poder sacar sus certificados. El último reto tiene que ver con un tema tecnológico y es la dificultad que enfrentamos a la hora de poner a punto la tecnología en esos lugares tan apartados
-¿Por qué es una prioridad que todos tengan identificación y cuánto han invertido para lograrlo?
Sin una identificación no se puede acceder al derecho a la salud, vivienda, educación, es decir, el derecho a la identificación es la puerta de entrada para los derechos de cualquier persona.
Para hacer posible esta identificación masiva, este año hemos invertido unos 8.000 millones de pesos. Queremos masificar esto y cumplir una parte importante de ese millón de personas que necesitan identificarse. Lograr que todos los colombianos tengan identificación requeriría, por lo menos, 450.000 millones de pesos por año para avanzar en el proceso.
-¿Qué falta para lograr identificar a todos los colombianos?
Faltan muchas cosas: primero, más presupuesto para poder hacer más jornadas y para comprar tecnología que podamos distribuir en diferentes lugares del país. Segundo, falta más disposición de las autoridades locales, para tener un consenso poblacional. Tercero, falta tener más información, Colombia aún tiene condiciones muy precarias en accesibilidad y data y en la medida en que no haya la suficiente información de esta población que vive en la Colombia profunda, pues se hará mucho más difícil encontrar a estas personas sin identificación.
MÁS CONTENIDO*. Un proyecto de Contenidos Editoriales Especiales de EL TIEMPO, con el auspicio de la Registraduría Nacional.