Leyva pide “sindéresis” a Petro y advierte de tragedia como la del Palacio de Justicia

Álvaro Leyva Durán, cada vez más agudo y crítico con Gustavo Petro, le pide claridad sobre lo que dijo en relación con el M-19 en el día cívico.

Ante la mirada del excanciller Álvaro Leyva Durán, el presidente Gustavo Petro luce hoy prácticamente fuera de quicio. El exministro de Relaciones Exteriores —sancionado por la Procuraduría en fallo de primera instancia con destitución e inhabilidad general por 10 años debido a que desconoció los principios de la contratación estatal al declarar desierta la licitación pública para la fabricación y expedición de pasaportes— sigue trinando, cada vez más afilado, con preguntas y afirmaciones que interpelan al Gobierno Nacional y al jefe de Estado.

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Ahora, Leyva Durán compartió este martes 25 de marzo un mensaje en X que no solo se refiere al M-19, movimiento guerrillero que prácticamente en todas sus intervenciones exalta el presidente Petro, sino que, lo que es peor, advierte sobre una situación que podría compararse con la sangrienta toma del Palacio de Justicia (el próximo 6 de noviembre se cumplirán 40 años del infausto acontecimiento), ejecutada por un comando del movimiento al que perteneció el mandatario.

En su discurso de la Plaza de Bolívar en Bogotá, el día que decretó como “cívico”, para presionar en las calles a los senadores que finalmente hundieron su reforma laboral por inconveniente, el presidente Petro dijo: “Yo no estoy hablando carreta. Los que fuimos del M-19 no aprendimos a hablar carreta. Fuimos oficiales de Bolívar y ese es un juramento que se lleva hasta el final como una marca porque es la misma marca de los Aurelianos”. Siempre en tono de arenga, pero envuelto en una nube de misterio con la que crea a su alrededor una atmósfera glacial, de recelo y de predisposición a la lucha.

Después de recordar un pasaje con el presidente Belisario Betancourt, a quien le tocó enfrentar la toma del Palacio de Justicia, Leyva Durán se refiere a lo dicho por Petro en la Plaza de Bolívar: “Tras tanta barbaridad cometida por el M-19, conociendo de cerca el pensamiento de [Carlos] Pizarro [Leongómez], en momentos ya superados, el presidente Petro entonces no puede salir con el cuento aquel de ‘Yo no estoy hablando carreta. Los que fuimos del M-19 no aprendimos a hablar carreta. Fuimos oficiales de Bolívar y ese es un juramento que se lleva hasta el final como una marca porque es la misma marca de los Aurelianos’”.

Álvaro Leyva abre distancia con Gustavo Petro

Quizás Leyva Durán interpreta la inquietud de muchos colombianos que tratan de decodificar los mensajes del presidente Petro cuando se refiere el M-19, cuando se preguntan si está gobernando para todo el país o solo para enarbolar la bandera de ese movimiento cada vez que puede. “Pregunto… ¿Juramento que se lleva hasta el final? Eso qué es Presidente”, inquirió el excanciller en su extenso trino, para después poner más distancia entre él y el mandatario.

“Se lo pregunta quien fuera su Canciller. Claro que agradezco el nombramiento que me hizo. Pero como en todo, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. A mi amigo el señor presidente Betancur, de quien fuera su ministro de Minas y Energía, le advertí. Todavía resiento los muertos”. ¿A qué se refiere Leyva Durán con esto? A que, según el excanciller, el presidente Betancourt le pidió conversar con el M-19 después de que Gabriel García Márquez le hubiera comunicado que ese grupo estaba dispuesto a hablar de paz, pero con Leyva Durán.

Efectivamente, según Leyva Durán, se reunió con varios miembros del M-19 recién llegados de México, entre ellos, Álvaro Fayad, Luis Otero y Alfonso Jacquin, pero algo no le cuadraba. “Pasado un tiempo me convencí de que el M-19, particularmente mis interlocutores, si bien hablaban de paz, estaban preparando un peligrosísimo golpe. Algo para mí de altísima gravedad”. Por eso, dice que buscó al presidente Betancur “varias veces sin éxito alguno. Varias semanas pasaron sin que el presidente atendiera mis llamadas”. Pero después de unas gestiones consiguió que el mandatario se pusiera en contacto con él.

“A los dos días me llamó el presidente. Le hice las advertencias del caso. Le supliqué que no desoyera lo que le informaba”, recuerda Leyva Durán en su trino. “Nada creyó. Me insistió en que siguiera conversando, que nada iría a suceder, adujo. Le renuncie en ese mismo momento a la tarea encomendada. ‘No cuente más conmigo a partir de que colguemos presidente’. A los muy pocos días tuvo lugar la toma del Palacio de Justicia. Más concretamente a las 11 am del miércoles 6 de noviembre de 1985. ¡Cómo olvidarlo! Imposible. Veintiocho horas después, todos mis interlocutores venidos de México, salvo Fayad que no había estado en ese país, estaban muertos. De lo que hoy relato hay testimonios”.

Por eso, después de semejante tragedia provocada por el M-19 patrocinado con dineros del narcotráfico, el excanciller le pide cordura al presidente Petro. “Sindéresis Gustavo Petro, no vaya el Diablo”. Además, Leyva Durán recoge lo que se oye no solo en los pasillos de la Casa de Nariño, sino en las calles del país. “Se dice que últimamente se ha convertido usted en autor de sembradíos de posibles violencias; que se le ha ido la mano ya por razones propias suyas, íntimas, conductas indebidas o poco aconsejables, ya por desespero, ya por no controlar su lengua”.

Y deja un espacio para la forma arbitraria como el presidente Petro, según Leyva Durán, se relaciona con sus correligionarios. “Se ha tornado, se abunda, se oye en todas partes, es un jefe de Estado que hace uso del poder a su alcance, que sin duda es todo, para amenazar, para intimidar, para calificar de manera impropia, por decir lo menos, a quienes no son hoy sus militantes. Si, sus militantes”, dice, y llama la atención la manera como enfatiza el término “militantes”, cuya mayoría de acepciones aluden a quienes se dedican al arte de hacer la guerra y a la manera como se disciplina a los soldados para que participen en ella.

El cierre del trino de Leyva Durán no es menos estremecedor, pues si bien recuerda que, en su momento, “suplicante”, le advirtió sobre la tragedia del Palacio de Justicia al presidente Betancourt, ahora hace lo mismo con el presidente Petro, pero sin decir cuál es la catástrofe que se avecina. “A usted Gustavo, le prendo las alarmas”. ¿El país está advertido otra vez?

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